Una receta fácil para empezar: 15 g de café, 250 g de agua y una molienda media. Haz un primer vertido de 45 g, espera 30–40 segundos y continúa en pulsos suaves hasta llegar a 250 g.
Qué ajustar primero
Si queda muy ácido, muele un poco más fino. Si queda seco o amargo, prueba más grueso. Cambia una sola variable a la vez.